BullyingDesde el 01 de noviembre funciona en España el teléfono contra el bullying escolar, y tan solo a 20 días de haberse iniciado el servicio, han recibido más de un millar de llamadas y denuncias sobre casos de acoso escolar.

El bullying es un concepto cada vez más extendido en nuestra sociedad y un fenómeno cada vez más recurrente en los colegios de nuestros hijos. Éste se trata del acoso físico y/o psicológico al que son sometidos niños y adolescentes por parte de sus compañeros.

Lamentablemente cuando no se hace nada al respecto, es un tipo de acoso que puede convertirse en un drama para las víctimas que lo sufren hasta el punto de llevarlas al extremo del suicidio.

Como adultos, no solo los padres, es importante estar conscientes de este fenómeno ya que es necesario intervenir y mediar para evitar la repetición e incidencia del acoso en las víctimas. Por un lado están los agresores, entre sus perfiles se pueden reconocer dos tipos:

El acosador principal: suele ser un niño o un adolescente con baja autoestima, problemas de autocontrol, ausencia de empatía y con rendimiento académico bajo. Asimismo, se caracterizan por ser físicamente más fuertes que sus compañeros, lo que les permite asumir el rol de líder ante los que buscan integración en un grupo.

Los observadores, o agresores secundarios: son un grupo más heterogéneo que el anterior y se caracterizan por apoyar o celebrar los abusos del agresor principal. De igual forma lo integran aquellos que guardan silencio ante los abusos que otros cometen.

Hoy en día el bullying o acoso también puede llegar a ocurrir fuera del área escolar a través del uso de la tecnología. Éste es el llamado cyberbullying que ocurre a través del correo electrónico, foros, chats, y demás redes sociales. No obstante, los efectos pueden ser igual de devastadores para la víctima ya que se sientan heridos y humillados.

Algunos consejos para ayudar a superar las consecuencias emocionales que pueda dejar en las víctimas:

  • Librar la mente del odio y desprecio personal: es importante recordar que ser una víctima y haber sufrido un acoso no tiene nada que ver con lo que valemos como personas.
  • No aislarse del mundo por miedo a encarar el acoso o sufrirlo de nuevo: hay que mantenerse activo siempre, tener la mente ocupada es de vital importancia y ayuda aún más cuando se busca hacerlo en compañía de amigos y seres queridos.
  • Saber perdonar: odiar a los acosadores no ayuda en nada. Se debe reflexionar sobre el por qué lo hacen y los problemas que ellos mismos enfrentan y los llevan a actuar así. El odio se debe transformar en entendimiento del porqué de sus acciones, lo que ayudará a perdonar, ya que estas personas son víctimas también y sufren de algún tipo de patología social que les lleva a descargarse con otras personas, más sensibles e incapaces de hacer daño.
  • Recuperar el autoestima: después de un acoso, la autoestima se ve afectada, por ello es recomendable enfocarse en desarrollar las virtudes que todos poseemos como seres humanos y practicar actividades en la que se sobresale positivamente.
  • Detener el rechazo y castigo hacia uno mismo: se deben evitar los pensamientos autodestructivos que dejan las secuelas de una agresión, ya que son erróneos y obstaculizan el camino a sentirse valiosos y merecedores de ser felices.

En general, como seres humanos ningún tipo de intimidación debe ser tolerada, y hay que estar preparados para identificarla, hacerle frente o prevenirla y finalmente, superarla.