La sabiduria

¿Está relacionada la sabiduría con la edad?  En mi opinión no.

La sabiduría está relacionada con el amor porque involucra saber dar y ponerse en el lugar del otro sin criticar ni etiquetar. Es saber aceptar una opinión diferente sin superioridad, sin que el ego se interponga, dejando espacio al otro para existir y ser protagonista.

La sabiduría es también benevolencia, porque implica bondad e interés de intercambio de una manera pura sin justificaciones.

La vida desde la sabiduría, abriendo la mente, permite descubrir que todos somos únicos y complementarios.

Bajo esta reflexión, me pregunto qué palabra hace refleja este estado de ser, y lo primero que se me viene a la mente es la palabra: vivencia. Pero la vivencia desde la bondad.

Que tiene que ver con la experiencia generosa, no con la edad. No importa si una persona ha tenido muchas experiencias en la vida, sino ha sabido aprender de ellas de modo bondadoso (sin a priori y con humildad),  no le habrán dejado  sabiduría (enseñanza) por lo tanto, únicamente ha tenido experiencias “vacías”.

Vivencia ¡Que linda palabra!

Qué seríamos sin vivencias, sin memorias , sin experiencias, sin las riquezas de vivir algo, tanto agradable o desagradable.  Porque lo desagradable también nos nutre, como por ejemplo experimentar el miedo, que es una emoción muy desagradable, pero si existe es porque nos avisa de algún peligro y que si lo identificamos a tiempo podemos aprender de él: nos nutre con sabiduría.

El aprender => Nos dá conocimientos => pero la ecuación no acaba allí, después debemos reflexionar y explicarlo, para nutrir la cadena de la inteligencia y sabiduria humana.

Conceptualmente, la inteligencia es la capacidad de aplicar conocimientos adquiridos. Pero de nada nos sirve ser inteligentes sino utilizamos los conocimiento con sabiduría. Es como el LORO, el pájaro que tiene la capacidad de repetir lo que se le enseña, pero no entiende el significado de lo que repite.

“En la vida, hay que saber  no ser únicamente un Loro. Hay que saber llenar nuestra conciencia con sabiduría. “

La sabiduría es un saber más “intrínseco”. Se sitúa en un nivel más alto que simplemente el analítico ya que abarca la dimensión respetuosa de las emociones del ser. Una madre tiene una sabiduría al mirar su hijo(a) hacer una tontería no peligrosa, porque sabe que el niño(a) necesita su espacio para comprobar/verificar, y contemplar después, la consecuencias de sus actos. Esa madre le dará su más bella sonrisa, y le preguntará si necesita ayuda, sin hacer crítica o reproche.

El amor es sabiduría y viceversa porque nos ayuda a entender muchas situaciones y emociones atascadas llevándonos a valorar y a fomentar la compasión y comprensión.

Me gusta como ejemplo Matthieu Ricard cuando dice: “Abrirse a los otros es una prueba de inteligencia […] ¡No puede rechazar de retirar su mano del fuego y quejarse de ser quemado! Si usted no entiende que el egocentrismo se hizo miserable, pase un fin de semana cultivándolo y vea cómo se siente domingo por la tarde. El fin de semana siguiente, intente cultivar la empatía y el altruismo, y haga la comparación. Ser abierto y considerado con el otro aporta un alivio real. Es un soplo de aire. Porque eso va con el corriente de la realidad: somos todos interdependientes”.

También me gusta esta citación de Isaac Asimov:

“El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría”.


Ana Lombard

Terapeuta Global – Cuerpo, emociones & estrés

Fundadora del Centro Enlace, “Terapias Naturales Cuerpo y Mente”

Creadora de iDStress App

@AnaEnlace